La ciudad del romanticismo, Paris.

 Particularme como aficionada a todo lo relacionado con Francia, este seria mi destino predilecto. Francia es un lugar magico, lleno de naturaleza y muchisima historia, un lugar que si alguna vez vas para Europa… NO PODES DEJAR DE VISITAR. Desde el hermoso valle de Loire hasta Paris, hay miles de lugares sumamente romanticos para visitar con pareja o en busqueda de alguna.

 No hay necesidad de describir a Paris. A esta ciudad todos la conocemos ya sea por fotografías, por el cine, por frases sueltas que la nombran como la ciudad más romántica del mundo o por ese recuerdo de viaje que todo lo comprueba. París es tan intensa como sutil, tan veloz en la vida cotidiana como reposada en las tardes de bohemia, tan moderna como antigua, tan culta como popular; es tan francesa, que no se concibe a Francia sin ella. Pero París no es toda Francia, es sólo una parte de este encantador país a cuyo encuentro acuden anualmente miles de turistas.

 Los lugares más románticos están marcados por el río Sena, que cruza Paris y en cuyos márgenes se fundó la ciudad hace más de 20 siglos. Un paseo en barco por el Sena ofrece una vista absolutamente mágica. Desde sus aguas ancestrales, es posible vivir con intensidad esa sensación onírica de estar atrapado en el pasado, en una especie de tarjeta postal viva que golpea con los olores, los sonidos y los colores que se perciben. Hay tres compañías que ofrecen excursiones en barco por el río de día durante casi todo el año y de noche durante el verano, cuando el clima invita a recorrer París de esta romántica manera. Los paseos duran desde una hora hasta una mañana o una tarde. Algunas naves son de gran elegancia y exigirán a sus pasajeros el uso de traje y corbata. Los precios varían de acuerdo a la calidad de la embarcación y los servicios que preste.

 El río se puede recorrer también a pie, por sus orillas, encontrando entonces un fuerte contraste entre la quietud de sus aguas por un lado, y la agitación vehicular de las vías rápidas que corren paralelas al río. La mayor ventaja de hacer el recorrido a pie es que de esta forma resulta posible acceder a sus puentes en el sentido en que fueron construidos: como forma de cruce hacia el lado opuesto.

 La Orilla Derecha del Sena ha sido tradicionalmente la zona burguesa de la capital francesa. Es aquí donde se localizan las boutiques más exclusivas, las joyerías más renombradas, los teatros y cines de mayor categoría y elegancia. Los Campos Elíseos son la avenida más importante y representativa de esta zona y de la vida parisina en general son esa especie de camino en el que se puede perder, por un instante, la visión de la realidad y sentirse un personaje épico, romántico, histórico o ser, sencillamente, un turista que se acerca a una cultura acogedora. Aún si solo se cruza como mero efecto de tránsito, esta avenida hipnotiza con su encanto y elegancia. De día, la belleza de sus árboles, plantados a lo largo del camino, ofrece una vista natural, serena y atractiva para quienes gustan de esa extraña conjugación entre la civilización y la naturaleza. De noche, las luces que lo iluminan convierten esta zona en un espectáculo de luz, sofisticado, cosmopolita, netamente francés y absolutamente parisino. La mayor parte de esta famosa avenida está ocupada por tiendas, cines y cafés, de los cuales son mundialmente conocidas sus terrazas en donde es posible observar pasar a los demás y sentir que el tiempo no es la torturante amenaza de todos los días.

 Y así como el Sena o los Campos Elíseos, otros lugares definitivamente románticos son los Jardines de Versalles, Montmartre, la Torre Eiffel o las calles adoquinadas de una ciudad sencillamente encantadora.

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