En el campo, cinco estrellas

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A San Antonio de Areco le faltaba un hotel de campo 5 estrellas. Personalizado, con pocas habitaciones y trato familiar, pero hotel al fin. La llegada de Pampas de Areco Resort de Campo, a 6 km del pueblo, sobre la ruta 41, vino a suplir ese bache, y es el sueño de Francisco y Florencia Guevara -estancia El Rosario de Areco- y José María Domingos hecho realidad después de tres años de inversión.

El camino ondulado desde la ruta ofrece la sensación de estar en medio del campo (aunque se trate de un parque cuidado con esmero), hasta que se llega al moderno edificio de estilo neocolonial en bordó. De ahí en más, todo es grandes vistas a los amplios espacios: la cancha de polo, la pileta de 25 m de largo, la laguna y el verde de las pampas, las de Areco en este caso.

El hall de entrada y los espacios comunes, de techos altísimos, pisos de distintas texturas y decoración moderna y campera a la vez, hacen que los huéspedes se sientan en un resort de campo de lujo. Adentro, a un lado se encuentra la galería de arte dirigida por la artista Marcela Salcedo, curadora de las muestras; el desayunador-comedor-restaurante, y el spa Aguaribay; hacia el otro, el living, el bar-polo y el pasillo hacia los 30 amplios y confortables cuartos, que se distribuyen en las dos plantas, y tienen camas king size con sábanas de hilo egipcio, LCD, y desde las cuales es posible apreciar las vistas panorámicas al campo, los árboles o la laguna con patos.

El establecimiento cuenta además con el salón Güiraldes para eventos de hasta 80 personas con todas las facilidades tecnológicas, un salón pequeño para reuniones, business center, salón fumador y cava de vinos.

Pasarlo bien

“El hotel intenta dar respuesta a los turistas que llegan a San Antonio de Areco y quieren un hotel de campo con el concepto de wellness , que quiere decir relax, buena comida y, básicamente, pasarlo bien. No tendrá actividades, pero éstas podrán ser requeridas en conserjería: si quieren polo, el club de la Estancia El Rosario es lindero; si desean disfrutar del arte, tienen la galería o la visita al pueblo, que además incluye artistas, plateros, bohemios, restaurantes, museos y gauchos”, cuenta Francisco Guevara.

En este plan, el restaurante funciona en forma independiente todos los días, al mediodía y a la noche, con un menú de cinco entradas, seis platos principales y cinco postres. El cocinero Maximiliano Rey (IAG, siete años en el País Vasco con pasantías en lo de Martín Berazategui, entre otros chefs de renombre) se instaló en el pueblo especialmente para la apertura. Aun en la etapa de ajuste y formación de personal -la mayoría es gente de Areco y el trato es hospitalario y cálido-, platos y servicio, destacan la ensalada tibia de peras y queso parmesano, el carpaccio de lomo, la variedad de empanadas, el bife de chorizo con verduras grilladas y papas bastón, y el risotto con hongos silvestres. Los fines de semana llega el asado a la parrilla o al asador, que sale del grill externo según la cantidad de comensales.

“La idea es hacer una cocina de campo algo más sofisticada, con salsas alternativas a cada plato principal, como aceite de ajo para los vegetales, reducción de Malbec para el lomo… Sumado a las tablas de fiambres de la zona, que son excelentes”, dice Rey.

También se encarga del desayuno buffet (selección de fiambres, degustación de mermeladas caseras, pan de campo integral, muffins, medialunas, frutas frescas) así como de las sugerencias del chef (sólo los fines de semana).

El spa, comenta Francisco, funcionará como apoyo del hotel para ampliar el concepto de pasarla bien. Es precioso, con sauna seco y húmedo, gimnasio, ducha escocesa, jacuzzi, salones de masajes, centro de belleza y pileta cubierta climatizada que se extiende en el exterior a orillas de la laguna, con deck y solárium. Los gabinetes y las áreas, salvo la piscina y el gimnasio, están divididos para hombres y mujeres, respectivamente.

Los tratamientos con productos Yon-Ka van desde los masajes terapéuticos, descontracturantes, con piedras calientes o semipreciosas, etcétera, hasta los programas faciales o corporales, ozono e hidroterapia.

“En 2009 salí seleccionada en Cosmesur entre las 10 mejores masajistas. Combino técnicas, aceites tibios, presiones y estiramientos, shiatsu, según el masaje elegido”, explica la fisioterapeuta Adriana Molina. Junto con Jesica Ríos fueron capacitadas en la utilización de las cremas fitoaromáticas por Silvia Zaccai.

“Este es el hotel cinco estrellas que faltaba en Areco”, concluye Hernán Leyra, a cargo de la puesta a punto del sitio. Ya abrió sus puertas y los ajustes se irán haciendo con el tiempo. Difícilmente, con un pueblo tan lindo cerca y un confort tan marcado, el lugar demore mucho en alcanzar el ciento por ciento de ocupación.

Por Silvina Beccar Varela

DATOS UTILES

Cómo llegar: desde Capital tomar la ruta 8 (Panamericana ramal Pilar) hasta el km 110 y de ahí, la ruta 41 a la izquierda por 6 km.

Comodidades: posee 30 habitaciones entre Junior con deck privado, Senior Campo de 55 m2 y seis en el primer piso de 65 m2 con terrazas. Todas con camas king size, televisor LCD de 32 a 42 pulgadas, Wi-Fi, frigobar, aire acondicinado y estufas. Restaurante, spa, canchas de polo, tenis, fútbol y voley.

Precios: habitación doble Junior (incluye desayuno y un masaje de media hora): $ 990 más IVA; Senior Campo, 1290; Senior Polo, 1490.

Servicios: restaurante, precio promedio, $ 140 por persona. Masaje de media hora en el spa, 150. Masaje de una hora, entre 200 y 350, según el tipo de tratamiento. Se arma un tatami al aire libre o en gabinete según la persona y el clima.

Más informes: (02326) (15) 40-5136, (15) 40-5170 y (15) 40-5180 (recepcion y reservas, interno 210 y 211). En la Web, en www.pampasdeareco.com , o por el e-mail resort@pampasdeareco.com

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